No entiendo por qué hay que aplaudir el hecho de que una persona sea presidente de un país en cuatro oportunidades. Que lo permite su ordenamiento legal, que se trata de alguien con altas calidades, que lucha contra el oscurantismo, que es el pueblo quien decide en las urnas, que su oponente era un petardo… todos los argumentos se diluyen cuando se recuerda que a la democracia se la cuida como al suelo: con rotación de cultivos.
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