En septiembre de 2026 concluirá el periodo constitucional para el cual fui elegido como magistrado del Consejo Nacional Electoral. Cuatro años de trabajo no dejan certezas definitivas, pero sí un aprendizaje: la solidez de una elección no depende únicamente de producir resultados confiables. También exige reglas comprensibles, competencia equitativa, autoridades independientes y capacidad para responder a transformaciones que avanzan más rápido que la ley. Desde esa experiencia propongo, con modestia y ánimo constructivo, algunas reformas que deberían ser discutidas en el país.
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https://elpais.com/america-colombia/2026-08-29/las-reformas-que-la-democracia-no-puede-seguir-aplazando-en-colombia.html



