
El representante a la Cámara por el Pacto Histórico José Luis Bohórquez le respondió a la ministra de Cultura, Paola Holguín, después de que la funcionaria arremetió contra los críticos de un niño que se disfrazó presidente Abelardo de la Espriella, en postales que la funcionaria, que pasó por el Congreso, compartió a través de sus redes sociales.
La controversia surgió por una publicación de Holguín sobre una actividad organizada en el Ministerio de Cultura con motivo del Día de los Niños. En las fotografías apareció un menor con un atuendo alusivo al mandatario, lo que llamó la atención de la jefe de la cartera, que no dudó en tomarse una foto con el ‘mini Abelardo’ y replicarla en su perfil.

“Hoy fue un lindo día de los Niños en el Ministerio, y miren la hermosura de MiniPresidente”, escribió la ministra al compartir las imágenes, en relación con el evento que se llevó a cabo el 29 de octubre. Este mensaje recibió cuestionamientos de dirigentes y usuarios de redes sociales, por la exposición que hizo del menor en sus plataformas.
Holguín, a los que la acusaron que la exposición del niño en una publicación de carácter político podía representar una forma de instrumentalización, respondió con otro mensaje en el que relacionó las críticas con la defensa que, según ella, han hecho de exponentes del reclutamiento forzado de menores en Colombia, sin dar nombres.

“Aplauden reclutadores de niños y se enojan con un disfraz”, afirmó la funcionaria, que no se refirió en alguien en particular, pero que apuntaría a personajes del conflicto armado en Colombia, en medio de la polémica que causó el retiro de piezas históricas del Museo Nacional; entre ellas artículos del ex jefe del M-19 Carlos Pizarro Leongómez.
Representante del Pacto Histórico no dudó en responderle
José Luis Bohórquez, representante a la Cámara por el Pacto Histórico en Boyacá, se centró en la polémica que rodeó el retiro de obras y objetos de las exposiciones permanentes del museo, siendo esta una medida defendida por Holguín, y cuestionó el contenido del mensaje de la exsenadora y hoy ministra de Cultura en redes sociales.
“Ministra, aplaudo que Bernardo Jaramillo esté otra vez en el Museo Nacional. Recuerde que el fanatismo tiene límites. No se enoje con los jueces. Bienvenida a la democracia”, expresó el representante a la Cámara, haciendo referencia a Jaramillo Ossa, dirigente de la Unión Patriótica y candidato presidencial asesinado en marzo de 1990.

Entre las piezas que habían sido retiradas figuraban afiches y materiales de su campaña política, así como elementos relacionados con Pizarro, candidato presidencial de la Alianza Democrática M-19 que fue asesinado en abril de ese mismo año; y del mencionado líder de la Unión Patriótica, que también fue ultimado en la campaña.
El retiro de obras provocó protestas y acciones judiciales
La controversia en el Museo Nacional comenzó a mediados de octubre, cuando fueron desmontadas piezas de salas como Memoria y Nación y Hacer Sociedad. El retiro afectó objetos y documentos vinculados con luchas feministas, derechos de la población Lgbtiq+, el conflicto armado, la Constituyente de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016.
El Gobierno justificó la medida bajo el argumento de que el museo debía evitar lo que calificó como adoctrinamiento político y garantizar una representación equilibrada de la historia nacional. La ministra había sostenido que la vocación de la institución no consistía en difundir “versiones sesgadas” de la historia ni ser un espacio de “apología al delito”.
Al respecto, el Juzgado Veinticuatro de Familia de Bogotá ordenó el miércoles 28 de octubre al Ministerio de Cultura y al Museo Nacional restituir las piezas que habían sido retiradas de sus salas permanentes. Por ello, desde la tarde del viernes 30 de octubre fueron restablecidas las exposiciones, en una medida cautelar a una acción de tutela.


