La playa de las Américas es una mezcla imposible entre centro comercial, parque temático y resort de lujo. Los peatones se mueven con la cadencia lenta de las chanclas, en los bares se sirven pintas y sangría y los escaparates muestran siempre la temporada de verano. En el centro de este lugar hay una enorme pirámide escalonada rodeada de columnas de apariencia barata y helénica. No es el tipo de lugar donde uno imaginaría la celebración de apasionantes debates sobre la ontología de la verdad. Y sin embargo, es justo lo que sucedió ayer.
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https://elpais.com/ciencia/2026-10-20/en-busca-de-la-verdad-entre-chanclas-y-pintas-en-el-festival-starmus.html



